jueves, 13 de abril de 2017

LA PALABRA Y LOS DIAS: HOY NO SE FIA

Vaya a saber cuando comenzó el cartelito y quien invento la frase o la trajo de afuera. Nos referimos a aquel tan común en los viejos almacenes de barrio y cuyo texto era éste: “HOY NO SE FIA. . . MAÑANA SI...” Era el mañana que jamás llega. Era como una defensa del almacenero, por lo general un español locuaz o un alegre italiano, contra los morosos que siempre existieron. La verdad, sin embargo, era ésta: a pesar del cartelito de marras el almacenero tenía su corazoncito de oro y siempre fiaba y, hasta en algunos casos, adelantaba unos pesos.
Otra verdad es también ésta: ninguno está en condiciones, ni el más veterano almacenero consultado, para saber cuándo, apareció la dichosa cartulina con eso de “...hoy no se fía...”  Viejos impresores recuerdan que se han cansado de confeccionarlos. Pero el letrerito tenía variantes. Había algunos traídos del exterior, seguramente, que junto a la frase mencionada mostraban la figura de un señor de prospero aspecto, bien trajeado, gruesa cadena de oro cruzando la voluminosa barriga y rostro feliz, modelo del hombre que no fio. Y al lado, flaco, rotoso, envejecido, el que se pasó fiando y no pudo cobrar. Lo más probable es el origen europeo de la cosa y la habrá traído algún laborioso inmigrante hasta el Rio de la Plata y, de ahí, a nuestro país.
La leyenda de “...hoy no se fía...” no era sin embargo solamente un detalle pueril o importante en medio del muestrario de botellas de la estantería de los viejos almacenes, el vetusto mostrador y las bolsas de porotos, typyraty, arvejas, garbanzos, lentejas y otros productos comunes entonces en los negocios de esa clase. Sin duda, el cartelito de “...hoy no se fía...” que veíamos tan frecuentemente de niños era más bien una mentira, pero una de esas mentiras cristianas, una bella mentira comercial. Puesta allí para desalentar a los clientes inclinados a la libreta. No funcionaba sin embargo el contenido del letrero porque el almacenero no resistía esa inocente seguridad del pequeño cliente, el mita i enviado a hacer las compras o la niñita descalza con su canastito, y ambos con su vocecita llena de firmeza: “.. .dice mi mama que le mande un kilo de yerba y que anote... y quiero la yapa.”
La yapa era una institución amable. Era el regalo del almacenero en una forma de primaria forma de relaciones públicas. Un caramelo largo que duraba media hora y hasta se podía dividir en dos pedazos para obsequiar al hermanito. La yapa era interesada y también sentimental.
Interesada, pues cultivaba a la clientela menuda encargada casi siempre de las compras, lista en mano y canasta al brazo. Sentimental, pues era una forma de demostrar a las familias clientes la buena voluntad del comerciante, expresada en un regalito para sus niños.
La yapa era la nota afectuosa del almacenero como era también para cualquier transeúnte, aunque no fuese cliente, el agua fría de la vieja heladera con barras de hielo adentro, agua a disposición de quien la pidiese.
Tiempos cercanos aun, cuando era inconcebible no tener a mano agua fresca para quien desease beberla. Pero, volviendo al cartelito había variantes como ésta “...no fio ni desconfio.. .”  A veces los dos versos eran cuatro y entonces la cuarteta escrita por algún anónimo poeta podía expresar esto: “. .Si las casas vendedoras. .. me fiaran las mercaderías... Yo también a quien quisiera... las cositas le fiaría...”  Versos primarios que ponían en el viejo almacén una nota de barato ingenio y hasta motivaban comentarios jocosos.
Cosas que el hombre o la mujer que crecido en la ciudad añora y evoca con una suave emoción. En algunos de los modernos y estilizados negocios céntricos de hoy se ve un cartel redactado de esta forma: “...Las ventas son al contado... no aceptamos cheques...” Sin embargo, saliendo del centro y caminando hacia los extramuros de la urbe, en donde todavía existe algún antiguo almacén, se podrá ver muy a veces, el cartelito: “...hoy no se fía...” como queriendo desmentir el alma bonachona del también viejo almacenero que en alguna parte sobrevive. Entonces, el oriundo de esta ciudad hoy llena de gente forastera busca la postal del pasado, se queda un momento en su isla nostálgica y le parece ver a la niñita rubia y descalza, canastita al brazo, que le dice al almacenero aquello de... “mama quiere medio kilo de yerba... y yo quiero la yapa”
Gerardo Halley Mora



LA PALABRA Y LOS DIAS: ANONIMAS

Hay una lucha silenciosa e intensa de todos los días cuyo escenario tiene mil frentes. Sobre ella nada dicen los periódicos, las emisoras y las agencias informativas. Usted es, a lo mejor, uno de los combatientes que, hablando en términos de prensa, casi nunca hace noticia.
Decimos casi nunca porque esta vez uno de aquellos ha ganado el primer plano de la información. Hasta hoy, Ricardo Ramírez era un simple soldado de esa guerra sin condecoraciones. A diario salía de su casa en su modesto vehículo de reparto y dejaba en su hogar de los suburbios un niñito y una esposa, cuyas despedidas eran quizás una oración.
Ricardo Ramírez, soldado anónimo del trabajo, fue hoy noticia porque la muerte se arrojo a su paso con sus descarnadas manos. Y cayo, humilde luchador del pan, destrozado, con el vehículo que fue su caballo de batalla en el combate de ganar el sustento para sí y los suyos. Los poetas están siempre listos para cantar a los héroes de la guerra, a los genios de las batallas sangrientas y a quienes luchan, vencen o caen en las aventuras bélicas.
Las plazas públicas suelen ostentar la efigie ecuestre de los titanes de la guerra. Nunca, casi nunca por lo menos, ostentan el monumento al hombre caído en las escaramuzas del trabajo, en las que las armas son las herramientas o los instrumentos de la creación intelectual.
Ricardo Ramírez perteneció a esa legión humilde cuyos miembros quizás jamás tendrán su monumento, a pesar de que él, como otros muchos para quienes el diario sudor y la angustia, y la dureza de la vida fueron las trincheras para batirse valiente, anónimo y silencioso y buscar una victoria hermosa, cuyo trofeo era el pan.
En Ricardo Ramírez que hoy temprano salió de su casa con un beso para un niño, con otro beso para la compañera de su vida y sus sueños, en Ricardo Ramírez que solo con la muerte pudo saltar de su  oscuro anonimato para transformarse en noticia, rendimos homenaje a todos los trabajadores humildes, hombres, mujeres y niños a quienes vemos todos los días en la lucha del pan por calles, caminos, fabricas, oficinas y mercados. Para los héroes humildes del trabajo que quizás, nunca, o muy pocas veces tendrán su monumento.
Gerardo Halley Mora


LA PALABRA Y LOS DIAS: EL CANTOR DE LAS MADRUGADAS

La noche se aleja y como dice el poeta la aurora asoma sus dedos rosados por Oriente. La madrugada ha traído alivio para el tórrido calor del día anterior, prolongado hasta más allá de la medianoche. Pero el día anticipa el horno en que el sol convertirá la ciudad. En esa hora llena de iniciales rumores de la temprana madrugada, Asunción vibra con la ronda sonora de los gallos entre la fronda de los patios suburbanos y aun en los recintos ya más estrechos de las construcciones céntricas. De cuadra a cuadra el vivaz equipo de emplumados cantores se esfuerza afinando en una competencia. “Las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora”, ha dicho García Lorca.
La madrugada recuerda con la estridente saeta sonora emitida por el ave doméstica, algunas lecturas. En una de ellas, un hombre de ciencia se propuso estudiar porqué canta el gallo. En este mundo no debe sorprender que personas tan serias y sabias se ocupen de cosas así. Pero el descubrimiento del radar está muy relacionado con la observación del vuelo del murciélago. El motor de reacción es similar al sistema de propulsión de ciertos seres marinos. Estos absorben y expelen agua y así viajan. Leonardo da Vinci, genio singular, estudiaba el vuelo de las aves y trato de construir un aparato de alas móviles agitadas por un sistema de engranajes parecido al pedal de las bicicletas, entonces desconocidas.
Volviendo al investigador primeramente citado, llego a esta  conclusión: el gallo esta acondicionado por una fina sensibilidad de sus sentidos para captar ondas magnéticas emitidas por el sol desde poco antes de aparecer. Asimismo, la llegada de la luz despierta en él el instinto atávico de cantar. Sin embargo, alguien dispuesto a desmentir al sabio en su primera conclusión encendió en plena noche una linterna cerca de un gallinero y los gallos allí alojados lanzaron su canto. Pero éste en tales momentos seria desafinado y sin la gallardía de clarinada del gallo de ese buen vecino nuestro, cuando saluda al sol.
La literatura no se ha olvidado de este animalito cuya tendencia a las mieles del harén son clásicas. Una difundida creación teatral nos presenta al gallo ya entrado en años pero siempre animoso, cuya vanidosa creencia era que su canto hacia salir el sol. Pero viejo como era el emplumado caballero cierta vez se quedo dormido y cuando despertó vio el sol alto en el horizonte.
Grande fue el dolor del anciano animalito al comprobar la falsedad de su inocente creencia: el sol sabía salir, aun sin su clarinada matinal. Aquella comedia, alude, desde luego, a ciertos individuos cuya creencia es sentirse ejes del mundo. Duro y amargo es para ellos comprobar que todo marcha igual, o quizás mejor, sin su presencia.
¿Por qué cantan los gallos? La cosa seguirá interesando a nuestro hombre de ciencia aunque nos parezca una soberana inocentada. Pero es más fundamental para nosotros la persistencia feliz del viejo saludo que los gallitos cantores de la Capital, desparramados por los patios techados con la capa verde del follaje nos brindan de madrugada.
Asunción, ciudad cambiante ha perdido muchos de sus pregones típicos reemplazados por el rugido tempranero de los vehículos. Pero el pregón de los gallitos persiste, felizmente, para poner en nuestros corazones la vibración de su alegre clarinada, indicándonos el momento de avanzar en el nuevo día sobre el campo de batalla de la vida.
Gerardo Halley Mora


miércoles, 12 de abril de 2017

LA PALABRA Y LOS DIAS: EL ESLOGAN

Bien dicen que un idioma es el trasunto de una civilización y una cultura y el resumen de los adelantos técnicos, mecánicos y de otro orden. Por eso hay idiomas con absoluta incapacidad para expresar ideas cinticas, conceptos técnicos o explicaciones mecánicas y abstractas. Al mismo tiempo, el avance constante de la civilización ha ido creando vocablos como las siglas, que se forman por aglutinación de las iniciales de una frase larga, casos del radar y el laser.
Existen también palabras de curso cada vez más corriente y de origen extranjero. Una de ellas es “slogan”*, tan usada en todo momento en propaganda y publicidad. Pues bien, el vocablo inglés “slogan” hace tiempo ha tomado carta de ciudadanía en nuestro ambiente. Por lo que quizás no sea pedantesco formular algunas apreciaciones sobre la misma. El origen del término proviene de los antiguos guerreros montañeses de Escocia, los famosos “highlanders” o habitantes de tierras altas. “Slogan” era denominado el grito de combate o de llamada que aquellos se transmitían de roca en roca cuando salían en campaña. Algo así como la frase de batalla, el lema que convoca a la acción. Ejemplos de “slogans” pueden ser considerados muchos formulados a lo largo de la historia. En el siglo once el religioso francés Pedro El Ermitaño predico la Primera Cruzada y su “slogan” o lema era así: “DIOS LO QUIERE. . .” Esta frase de fuerte sentido místico era repetida constantemente por el predicador en sus arengas a través de las ciudades de la Europa Medioeval. Uno de los mejores “slogans” que se conocen fue creado por Julio César, después de haber vencido al Rey Farnaces del Ponto. Luego de la victoria el gran romano se presento ante el Senado y dijo concisa y lacónicamente, “Veni, Vidi, Vici” o sea, "Vine, Vi, Vencí". Esta frase es de notable fuerza y concisión.
Alejandro Magno, tenía en las batallas libradas en sus campañas bélicas el siguiente lema, en la forma de una arenga dirigida a los soldados macedonios: “Si avanzo, seguidme, si retrocedo matadme, si soy traicionado, vengadme...” De Alejandro Magno, rey de Macedonia, decía Demóstenes que era un muchacho atolondrado. Pero su arenga fue electrizante.
Otro de los célebres “slogans” conocidos en el mundo lo formulo Catón, el Censor, elocuente orador romano, quien visito a la famosa ciudad fenicia de Cartago y quedé impresionado por su riqueza, fuerza y esplendor. Catón, que había sido llamado a la ciudad africana para mediar en un litigio político allí existente no demostró demasiada ecuanimidad cuando se dirigió al Senado de Roma, armando que Cartago era enemiga en potencia del imperio de los Césares. Pronuncio varios discursos sobre este tema terminando siempre sus alocuciones con este “slogan”: “Delenda est Cartago” o sea, “hay que destruir Cartago”. Roma impresionada por la frase desato la guerra púnica y así, un “slogan” torció el curso de la historia destruyéndose la poderosa civilización fenicia rival de Roma.
James Monroe, presidente norteamericano del siglo pasado, impresionado por la amenaza europea de reconquistar las colonias del Nuevo Mundo, creo el lema “América para los Americanos”. Un político argentino acuño otra frase rectificadora. Fue Sáenz Pena con su “slogan”... “América para la humanidad”.
Durante la primera guerra mundial los norteamericanos repitieron hasta la saciedad el lema de: “...La guerra que acabara con las guerras”. Un estimulo muy directo, sin duda, al deseo de paz. Y en la segunda guerra mundial la propaganda aliada hizo suya el repetidísimo “slogan”... “Hacia un mundo mejor”.
Cuando el ataque japonés a Pearl Harbor los norteamericanos plasmaron su deseo de desquite en este “slogan”...“Remember Pearl Harbor”, o sea “Recordad Pearl Harbor”. . . La frase iba impresa en afiches y grabada en discos. Hasta se compuso un foxtrot que luego fue muy popular con. este estribillo. Tanto fue así que el 17 de diciembre de 1944 en que se cumplían tres años del asalto japonés a la base naval norteamericana las firmas comerciales de Nueva York fueron solicitadas para que sus telefonistas atendiesen con la frase “Recordad Pearl Harbor”.
Estos ejemplos demuestran como una frase inteligente, un “slogan”, puede tener una fuerza tan dinámica no solamente en la promoción comercial sino también en el campo de las ideas, la política, la guerra y toda otra actividad humana. Por eso, crear un “slogan” de efecto es tarea propia de mentes aguzadas y de percepción sicológica, para mover los resortes de las emociones humanas.
Gerardo Halley  Mora
* Recientemente, se ha incluido el vocablo ESLOGAN en el Dicc. Castellano (N del A)


lunes, 13 de marzo de 2017

CARTA A MI PEQUEÑO HIJO LAUTARO

Cuando nos toca conocer a un niño que percibe y disfruta del universo de manera diferente, emprendemos un viaje de amor, de aprendizaje, donde se agudizan también nuestros sentidos y somos mucho mas sensibles a los estímulos de nuestro alrededor.

Este niño trae regalos.

Te regala una GRAN LUPA que te permite observar los logros pequeñísimos y te deja ver la grandeza que reside dentro de cada esfuerzo.

Te regalan un RELOJ, uno que va a su tiempo, ni mas lento , ni mas rápido, el suyo, y aprendes a respetar, adecuarte y disfrutar de manera diferente el paso del precioso TIEMPO. Este RELOJ también viene con alarma, uno que vibra cuando es necesario  hacer una pausa y bajar un cambio.
Te muestran un CAMINO, que tiene subidas y bajadas, donde a veces hay que agarrarse fuerte de la mano , tomar impulso y saltar,

Para recorrer este lugar, te presta una TERMITO y te pide que lo llenes con dulce jugo de PAZ-CIENCIA. Liquido vital para poder pasar cualquier obstáculo que se nos cruce , con perseverancia, calma y en otras ocasiones nos de la energía necesaria para romper paredes con mucha fuerza si hace falta.

Sentarse, descansar y pensar también va a ser importante porque fuiste elegida para ayudarlo a escribir su LIBRO. Llenando juntos paginas blancas con risas, llantos,sensaciones, experiencias, dibujos y fotos de personas que fueron conociendo y se sumaron a esta aventura. Sendero que a veces se vuelve confuso, se nubla y no vemos claro a donde vamos y nos da mucha sed. Sed de saber, de entender, de capacitarnos, de respuestas, de ayudar.

Te trae unos ANTEOJOS especiales, son del color que mas te gusta. Hasta acostumbrarse a usarlos , marean un poquito, pero te permiten identificar habilidades especiales, fortalezas, y capacidades donde otros no las ven. 

Te ofrece una CAJITA MAGICA, donde vas a meter palabras, miradas y prejuicios que no aportan nada y absorben energía, Pero al meterlas ahí dentro, se esfuman y  desaparecen. 

Y su AMOR, incondicional ,sincero y puro AMOR, que te alimenta y sana.

Contigo mil veces, TEAmo, mi compañero Lau.

Jazmín Barrail Halley
mamá de Lautaro 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

LA PALABRA Y LOS DIAS: LOS AMIGOS IDOS

Una noticia venida de Hollywood, la antaño rutilante Meca del Cine hoy deslucida, nos pone al corriente de un acto realizado en un cementerio. Pero esta vez no ha sido para rendir homenaje a la memoria de una persona sino para otro fin.
Recordaban a una monita cuyas travesuras hicieron las delicias de tantos seres humanos de la más variada edad. O sea, aquella chimpancé llamada Chita, infaltable en los filmes de Tarzan. Por aquel  entonces, el apolíneo Johnny Weismuller era el héroe de las mas o menos descabelladas y, al mismo tiempo, simples aventuras del teórico personaje creado por la fecunda imaginación de Edgar Rice Burrough. De paso, digamos que Tarzan, según opinan algunos críticos, fue una creación  novelesca inspirada en la lectura de los relatos de Rudyard Kipling, como "Cuentos de la Selva" y otros.
Pero este es otro tema y hoy nos ocupa la mención de Chita. De cuando en cuando, en algún cine de barrio se la puede ver todavía en la pantalla para delicia de la gente menuda y de nosotros los grandes, porqué no reconocerlo. La simpática monita murió en octubre de 1962, hace siete años, pero por mucho tiempo estará en el recuerdo. No será el primer animal cuyo paso entre los humanos quedara grabado para siempre en la memoria de éstos. Los famosos gansos del Capitolio de Roma cuyo alboroto advirtió del peligro que en ese momento se cernía sobre la ciudad. Ni qué decir del perro de Alcibíades. Erase este un político muy célebre por sus notables rasgos de ingenio. El mas recordado de todos éstos ocurrió cuando dispuso cortarle la cola a su perro, para que los atenienses al hablar de esta humorada cruel dejasen de repetir los rumores poco edificantes que circulaban sobre el amo del animal. Es fácil comprender la tristeza del pobre can a mas de su dolor físico al serle extirpada la cola. Sin embargo, nada quizás debió haber sido peor para el animalito que la siguiente ocurrencia de Alcibíades, consistente en disfrazar al perro con la piel de un león para hacer una broma a quienes decían de todo de el. En el paraíso reservado a los animales virtuosos, seguramente estará también la perrita Laika. Porque en la conquista espacial, y aunque esto hiera el orgullo de los seres humanos, fueron los llamados irracionales los pioneros. Monos, porros, insectos fueron lanzados al frio o inhospitalario cosmos como chivos emisarios, antes de que el hombro adelantase sus cautelosos pies en el desconocido pantano sideral. Otros habitantes de ese Olimpo de los animales seria Babieca, el caballo de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, caudillo español en la lucha contra la civilización árabe en España. Y ni qué decir de Rocinante, que si bien fue un mito como su gran jinete Don Quijote, merece los honores de un "yvaga" zoológico.
La información traída en estos días por un despacho de prensa actualiza también la presencia en un comentario de Hollywood de los restos de aquel otro maravilloso actor perruno llamado Rin Tin Tin, el notable animal cuyas aventuras deleitaron a muchos hombros hoy maduros o ya viejos. Alguna desvaída película aparece de pronto por ahí y no deja de causar una indefinible emoción en los adultos verificar que los niños de hoy sienten el mismo encanto y exaltación que aquellos otros niños, frente a las andanzas de ese Rin Tin Tin posiblemente inspirado en la inolvidable novela de Jack London, "Colmillo Blanco".
Este perro notorio os predecesor de ese otro animal célebre que exploro el mundo sideral atado con arneses en el interior de una cabina hermética, o sea Laika, la perrita cósmica. Sobre la tumba de Rin Tin Tin hay una lapida con este texto aproximado: "Aquí descansa Rin Tin Tin, héroe de mil películas. Como actor fue menos perro que mas de uno.." Laika tiene como tumba el universo entero y su lapida está escrita con las estrellas en el inmenso pizarrón del infinito.
Atila decía que donde su caballo pisaba el pasto ya no crecería nunca. El bárbaro quo aterrorizo a Roma dejo una injusta impresión del noble bruto que montaba. Pero el caballo de Atila naturalmente esta absuelto de las atrocidades de su amo. También hubo una voz en la antigua Italia, hace unos 700 años, un hombro buenísimo, manso y pacifico, amigo de las aves y de los lirios. Se llamaba Francisco de Asís. Decía que los animales eran nuestros hermanitos menores y cierta vez apaciguo a un lobo que asolaba la comarca acariciando al feroz animal mientras le decía: "Paz, hermano lobo". Francisco de Asís exalto la amistad del hombre y los seres llamados irracionales.
Todos tenemos un amigo así, algunos ya idos para siempre. Los niños sienten la tristeza del perrito que murió envenenado por la maldad de una vecina neurótica. O añoran al compañerito de juegos capturado por la perrera.
Los animales superan las hazañas de los hombres, a veces como Rin Tin Tin, eximio actor, y Chita, inimitable actriz cómica. O Laika, heroica aventurera espacial.
Por eso, entre nuestros amigos idos a quienes recordamos emocionados están estos seres humildes de la Creación. Ellos nos dieron horas de alegría, compañía y protección. Deseamos por eso que exista para ellos un Olimpo feliz, un Paraíso, un "yvaga".
·         Yvaga, en guaraní, el Paraiso

Gerardo Halley Mora

lunes, 31 de octubre de 2016

LA PALABRA Y LOS DIAS: LA SIMBIOSIS DEL HOMBRE Y EL MUÑECO

La ficción suele adquirir muchas veces una fuerza persuasiva capaz de inducirle realidad. En Londres puede visitarse en una casa de Baker Street el museo de Sherlock Holmes con la figura de cera increíblemente dotada de una sensación de vida, del genial detective creado por la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle y la de su amigo el doctor Watson. El museo está en la planta alta de una típica taberna londinense y es muy visitado. Mirando a través de los cristales pareciera estarse frente al momento inminente de oír decir a Holmes aquella frase peculiar:  "Elemental... Watson". elemental".
Existe pues una simbiosis de lo ficticio y lo real al desaparecer los límites entre ambos conceptos. El autor suele identificarse muy estrechamente con su propio personaje. Le ocurrió a Conan Doyle cuando después de hacer caer a su incomparable pesquisante en un abismo de Suiza, en mortal abrazo con su temible enemigo Moriarty, no pudo resistir la nostalgia de su creación y escribió la forma en que Holmes se salvo. Es patente en los últimos tiempos el caso del Agente 007 y su creador Ian Fleming. Este fue en su juventud agente secreto. En mucho la vida del imaginario agente es la de su creador.
En estos días es latente en el público paraguayo el interés por un diminuto personaje de pasta, hilos y estopa y su acompañante de carne y hueso. Es un caso definido en biología por simbiosis o sea la complementación o interdependencia de dos organismos. El muñeco cuya fascinación sobre la gente menuda y la de barba y pelo en pecho es irresistible, tiene una antigua genealogía. El hombre busca siempre imitar su propia imagen y darle movimiento, como si en eso hallara la contrapartida al dolor y a la frustración de la vida.
Entre los muchos antepasados de Chirolita estará seguramente el incomparable Pinocho, el títere narigudo cuyas andanzas lleno de placer a muchas generaciones. Mas cerca vienen los "piccoli" del italiano Vittorio Podrecca. Estos actuaron en Asunción hace muchos afros para una feria de asombro y maravilla. Interpretaban obras de Pergolessi, Rossini, Massenet, Respighi y otros célebres autores. Son, pues, antepasados de Chirolita esos títeres famosos. Es grafica la definición enciclopédica del vocablo. Transcribimos: "Títere. Figurilla de pasta u otra materia vestida o adornada que se mueve con alguna cuerda o artificio". Pero lamentable es el envilecimiento del vocablo títere por efectos de la guerra y la política. Gobierno títere era una calificación despectiva dada durante la segunda guerra mundial a los alineados con Alemania. Pero el arte ha dignificado el sentido de esa palabra y la ha embellecido para darle frescura de fuente alegre de emociones limpias.
La genealogía es profunda pues parece iniciarse en la India en remotos tiempos. Los griegos, a su vez conocían las neuropastas o cosas dotadas de movimientos por medio de cuerdecitas manipuladas por un operador. Aristóteles menciona los títeres y Horacio asigna el entretenimiento entre los romanos. En los tiempos modernos fueron Signoret, Bouchet y Holden quienes elevaron la calidad del arte. En la Argentina la señora Mane Bernardo logro singulares creaciones.
Chirolita y Mister Chasman comprueban la compenetración del muñeco y del hombre, o sea la ficción y la realidad. El personaje diminuto de pasta y estopa habla a través del arte ventrílocuo de su creador y asociado, pero es el títere quien asume el papel central y su humanidad desbordante desplaza a su animador. Pues la gente ve en los títeres la copia distorsionada de sus propias debilidades cual una caricatura móvil y parlante de la comedia humana. En Chirolita y Míster Chasman asombra, pues, percibir la intensa comunicación entre el muñeco y el hombre. Este había perdido a su esposa al nacer su hijita y meses después fallecía otro miembro de su familia. De profesión linotipista, alimentaba otras aspiraciones y buscando un escape a la soledad dio vida al camarada de pasta, estopa e hilos. El hombre respeta a su creación y a su amigo de correrías artísticas, pues cuando un promotor publicitario le ofreció especular sobre la sensibilidad de la gente con un tramado secuestro del muñeco, rechazo la idea. Los diálogos entre la pareja suelen ser íntimos y confidenciales, o alegres y ligeros, o sensatos y lucidos. Pero como la alegría tiene siempre una dosis de tristeza, los parlamentos de la pareja simbiótica derivan a cada rato en una connotación nostálgica o ausente.
El hombre añora a la compañera ya ida para siempre. El muñeco se duele de serlo y porque al enamorarse de una bonita muchacha la realidad le dice que eso es inocuo porque, obviamente, no es sino un muñeco. Pero con alma, lo creemos. Un alma transmutada a su organismo de estopa y cordeles por el alma de un ser humano. El creador identificado con el mito del personaje, Conan Doyle y Holmes. Allan Poe y sus torturados personajes. lan Fleming y el Agente 007.
Pues lo cautivante de Chirolita y Mister Chasman no está en la perfección técnica arte ventrílocua y la casi robótica que mueve al muñeco. Lo cautivante es la adopción hecha por el muñeco de su propio creador al cual transfiere su emotiva sicología, escapada del mundo de lo ficticio para ser de auténtica, humorística y dolorosa humanidad.

Gerardo Halley Mora